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Solucionar los problemas de emprender

Publicado por Celia en marzo 10, 2017

emprendedores

Seguimos nuestra serie sobre emprendimiento (tienes el indice aquí) hablando de los problemas que surgen al emprenden.

Llega un momento, en la evolución de todo emprendedor, en el que sientes que has tocado techo. No puedes seguir creciendo en las mismas condiciones que hasta el momento y la frustración entra en escena.

Has trabajado duro para ganar visibilidad y destacar dentro de tu nicho, has entendido la importancia de conocer a tu lector ideal como la palma de tu mano para ayudarle de verdad y has planificado una estrategia que te permite conectar con él de forma real.

Pero… ¿ahora qué?

solucionar problemas de emprender

Sí, eres más visible. Lo sabes porque los correos que recibes se han triplicado, te faltan horas al día para atenderlos y sientes que tu vida profesional empieza a afectar de forma negativa a la calidad de tu vida profesional.

Sí, confían más en ti. Ya tienes cierta autoridad en tu sector y tus colegas te invitan a participar de forma activa en sus comunidades. Y tú quieres hacerlo, pero de nuevo, el problema del tiempo. ¡Y es que te faltan horas!

Ahora entiendes que la visibilidad y la autoridad, como el éxito, tienen un alto precio: tu tiempo. Porque es tu mayor valor.

Puedes invertir recursos en seguir creciendo, automatizar procesos, agilizar tu sistema y facilitar el acceso a los nuevos miembros de tu comunidad. Pero eso no se hace solo, no pasa de un día a otro. Y no consigues solucionarlo en un par de horas.

Porque el éxito tiene un precio y vas a tener que invertir tiempo, no solo recursos, para mantener tu calidad de vida y encontrar el equilibrio entre tu vida personal y profesional.

Tal vez esta idea no la hayas leído mucho por ahí, sobre todo ahora, que está de moda el ¡Si quieres, puedes! Y claro que si quieres, puedes. Pero ese quieres lleva implícito cierto nivel de sacrificio que no todos estamos dispuestos a realizar.

Esto ya no va de ganar lo suficiente para pagar las facturas y tener un extra para permitirte ciertos caprichos al finalizar del mes.

Esto ahora va de no convertirte en un esclavo de tu trabajo y dedicar más horas de las que planificaste a mantener todo lo que has conseguido.

Porque pasarte todo el día delante del ordenador, dejándote la piel para mantener tu hueco online… me vas a perdonar, pero no creo que sea el lifestyle que soñaste cuándo decidiste emprender ¿me equivoco?

LOS NUEVOS PROBLEMAS QUE SURGEN CUÁNDO HAS ENCONTRADO TU LUGAR ONLINE

  • Te ves superado por el ritmo diario: demasiados correos sin respuesta, mensajes en redes sociales sin responder, propuestas interesantes que no puedes atender, solicitudes de presupuestos a la espera…
  • Dedicas un tiempo a atender estas nuevas solicitudes que antes dedicabas a tu vida personal: dejas al niño con los abuelos o con tu pareja un par de horas más que antes. Ya no apagas el ordenador cuándo termina tu jornada laboral por si hay alguna urgencia.
  • Antes resolvías las pocas incidencias derivadas de tu trabajo online a mano en un par de minutos. Ahora acceder a la plataforma para resetear usuarios, generar contraseñas, reactivar suscripciones, gestionar pedidos… te lleva casi media jornada laboral.
  • Vuelves a trabajar por las noches, como antes… parece que desandas lo andado. Ya que habías encontrado cierto equilibrio, esto parece la pescadilla que se muerde la cola. No entiendes que pasa y por qué, de repente, parece que todo empeora.
  • Te sientes frustrado, sientes que no avanzas, que no te dan las horas… y dedicas parte de tus fines de semana y vacaciones, esas que ya habías recuperado, a mantener tu sistema funcionando… un sistema que funcionaba en piloto automático hasta hace nada.

¿Te resultan familiares algunos de estos ejemplos?

Pues estás a un paso de morir de éxito. Pero tranquilo, no todo está perdido.

Estos indicadores solo muestran una realidad distinta: has crecido, has ganado visibilidad, generas confianza, muchas más personas afines a tus propuestas te están conociendo y quieren que las ayudes.

El problema no es que no seas capaz o estés perdiendo facultades, el problema es que estás tocando techo y necesitas pensar en grande. Ha llegado el momento de verte como una pequeña empresa y no como un autónomo o freelance independiente.

Sí, has crecido. Y necesitas actuar en consecuencia.

Revisar tus líneas de acción actuales y adaptarlas a tu nueva situación. Porque lo que tienes ahora, no es suficiente para sacar todo el trabajo adelante.

Y lo que te está pasando a ti, nos pasa a todos cuándo nuestro proyecto tiene éxito y evoluciona con nosotros. Puedes quedarte estancado y negarte a crecer o dejarte llevar y avanzar para pasar al siguiente nivel.

Desde que empezamos esta serie de entradas para aprender a emprender desde cero sin perder la cabeza, hemos visto el paso a paso para hacerlo de forma coherente, analizando cada pequeño detalle y actuando en consecuencia.

Ya tienes un sistema creado, un proyecto hecho realidad que funciona. El siguiente paso es adaptarte y comprometerte con tu nueva situación para recuperar el estilo de vida que habías alcanzado y has perdido de repente.

En la próxima entrada de la serie hablaremos en profundidad de este tema, porque tarde o temprano llegará el momento en el que tengas que tomar decisiones importantes que marcarán un antes y un después en tu negocio.

Y mejor estar informado para preveer las posibles consecuencias de tus decisiones ¿no crees?

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