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¿Qué tener en cuenta al internacionalizar las ventas de tu proyecto online?

Publicado por Diana Martin en julio 5, 2017

internacionalizar ventas

Hoy día internet permite internacionalizar las ventas tu negocio de forma inusualmente rápida.

Los que somos inmigrantes digitales sabemos bien cómo de difícil era que un negocio local traspasara fronteras, que una tienda de pueblo llegara a vender a los vecinos de la localidad de al lado.

En la era de internet parece que todo es posible, las redes sociales han democratizado la publicidad.

Han dado poder al usuario para opinar abiertamente, el escaparate de un comercio ya no es un cristal, si no una pantalla táctil de un ordenador o de un móvil donde cualquiera puede llegar al establecimiento proveniente de un escrito en un blog, de un anuncio de Facebook ads, de una campaña de Adwords.

Y lo que está por llegar.

Si aún la distancia es un freno a la compra online por el tiempo que requiere, logísticamente hablando, preparar el paquete, enviarlo, por ejemplo, de China a Andorra (países no UE) y que sea recibido por el consumidor.

Cuando gigantes como Amazon o Aliexpress extiendan sus centros logísticos por el territorio.

Y se pongan en marcha nuevas formas de transporte de mercancías de corta distancia, como el uso de drones, la necesidad del comprador de tener “el objeto de deseo” para ya, disparará las ventas en internet, a la vez que se desplazarán compras offline al online.

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España y las nuevas reglas de juego del ecommerce

Para los negocios con sede en España, se actualizó la legislación en 2014

El 28 de marzo de 2014 se publicó en el BOE (Boletín Oficial de Estado) la reforma de la ley 3/2014 de 27 de marzo de la Ley general de Defensa de los consumidores y usuarios

La reforma pretendía dotar de más derechos al consumidor.

Más derechos significaría incrementar la confianza a largo plazo y, ello, mejorar las ventas a medida que los consumidores más reticentes fueran perdiendo el miedo.

Y parece que así ha sido.

Miles de millones de facturación de las tiendas online frente a calles de ciudades que ven como van quedando locales vacíos incluso en los ejes comerciales.

Pero internacionalizarse, para mí, no es sólo salir a “vender” fuera de tus fronteras enviando productos y servicios, sino también significa captar el público extrangero para que acudan a tu local o requieran tus servicios cuando visitan el país donde tienes ubicado tu negocio.

Plazos y costes de devolución. Plazos de envío

Si tu proyecto de negocio o tu empresa actual vende tangibles y estás pensando en dar el salto a la venta por internet, debes saber que la reforma legislativa del 2014 cambió ciertas reglas del juego.

Una de ellas, y muy importante, fue el plazo de devolución de la compra.

Si hasta entonces encontrar cómo devolver una compra hecha online podía llegar a ser casi “misión imposible” en algunos ecommerce, esto pasó a la historia: si la web de venta no especifica nada sobre el plazo de devolución, para el marketplace España, se tendrá 1 año y 14 días.

Si lo especifica, nunca podrá ser un plazo inferior a las dos semanas.

Además, si no constan los costes de devolución, se entenderá que corren a cargo del vendedor.

En lo que al envío por parte del vendedor se refiere, también se puso fecha: máximo 30 días desde que la orden de compra se ha procesado.

3 años es mucho tiempo en digital, pero aún se encuentran webs sin actualizar y lo mejor, siempre, es el conocimiento: saber tus derechos y obligaciones te ahorrará tiempo y dinero (tanto si eres comprador como si eres vendedor).

¿Qué pasa si vendo fuera de España?

Si vendes fuera de territorio español, debes tener en cuenta las normas de cada “marketplace”.

Si por ejemplo decides vender vía Amazon en diferentes países de Europa, deberías leerte hasta la última letra de las condiciones como retailer y saber muy bien si tu contrato de comercialización de un producto o servicio no tiene límites fuera de las fronteras españolas.

Que estés autorizado a vender las famosas botas UGG en tu tienda (incluso online) en España, no quiere decir que puedas hacerlo en Alemania.

El distribuidor del país germano, tiene un contrato con la marca para ser el único que puede realizar la venta dentro de terreno alemán.

Por la cual cosa te podrías encontrar que estás vendiendo como churros las UGG en Alemania porqué tienes un precio mucho más bajo que quien tiene exclusividad en ese país.

Y creas que has encontrado la gallina de los huevos de oro hasta que el propietario de la exclusiva se dé cuenta que las ventas le están cayendo en picado y empiece a investigar qué está pasando.

► Resultado:

Te puedes encontrar con tus botas UGG vendidas paradas en la frontera alemana, con una multa por comercializar sin permiso en una zona no autorizada por la marca.

Que la aduana alemana te queme los artículos e, incluso, que te lleguen a acusar de vender falsificaciones para intentar parar tu crecimiento.

Es decir, se puede dar el caso (y lo he vivido), de tener una mega factura de UGG con los únicos ingresos de la venta en tu tienda física puesto que las decenas de ventas online vía Amazon Alemania se han convertido en cenizas.

► Moraleja:

Si quieres exportar, ten permiso por escrito de la casa madre para comercializar fuera de tus fronteras, especificando cómo puedes vender.

Nunca pienses que podrás esquivar fácilmente al distribuidor del país que estás “invadiendo”.

Países NO UE

Con la famosa globalización, parecería que podemos comprar y vender en cualquier país.

La respuesta, cómo ya se ha dejado entrever en el punto anterior es ambigua.

Para la Unión Europea, con sus tratados de comercio internos, y teniendo en cuenta qué tipo de contrato tengo con la marca (si soy vendedor), puede ser relativamente fácil exportar si nos fijamos en la parte tributaria.

Si lo que se busca es enviar las compras a países como Estados Unidos, Argentina o a la vecina Andorra, la cosa cambia.

Son países con taxas de importación y exportación o impuestos, diferentes al IVA español, con aduanas que suponen un coste de transitario (la empresa que gestiona todo el papeleo para que los artículos puedan entrar o salir del territorio que no es la UE), incluso con cupos de importación.

O, simplemente, hay marcas que no venden o que no distribuyen a ciertos territorios.

► Si me permites un consejo:

Intentar vender marcas que vende “todo el mundo” sin diferencial de precio, es una ardua tarea.

Si, además, la marca es la primera que te hace la competencia:

  1. Porqué no tiene costes de alquiler de local ni de personal
  2. Y sólo vende online
  3. Directo de fábrica
  4. Pudiendo poner promociones o rebajas

Cuando tú ni tan sólo has empezado a empaquetar el primer pedido:

No es buen negocio.

A no ser que realmente puedas vender a un precio mucho menor que tus competidores

Yo nunca firmaría un contrato de comercialización de un artículo si el fabricante hace venta online.

Si no que buscaría marcas que no tengan venta directa al consumidor final en su web.

Y, además, si pueden ser kilómetro 0, mejor, puesto que te podrán reponer género en pocos días.

No teniendo tú que hacer grandes desembolsos iniciales para poder tener un estoc mínimo que garantice que puedes servir aquello que estás promocionando en:

  1. Tu web
  2. Amazon
  3. Aliexpress
  4. Bluetomato

Sea cual sea tu apuesta de negocio, la presencia online tiene que estar en tu estrategia.
Sólo en España y en alimentación, se estima que entre 2017 y el 2021 la facturación se va a duplicar. De 480M€ a 967M€ (Statista)

Si miramos el potencial de países como China, las cifras son astronómicas.

Diana Martin



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